Mensajes de Orunmila del 12 al 28 de noviembre de 2005
Maferefún Olokun, Yemojá, Oshún, Ogún, Orúnmila y Eshu.
"Los hombres abandonan a las mujeres". Dice Orúnmila que habrá rompimientos maritales en los próximos días, así que recomienda evitar las discusiones y fomentar la comunicación si se quiere preservar el matrimonio y las relaciones de pareja. La familia debe ser la prioridad, por lo tanto hay que evitar todo lo que ponga en peligro la estabilidad de la misma.
Este odu habla de deudas con Eshu, por ello se le recomienda a los que tienen eboses u ofrendas por hacer a esta deidad, que lo hagan pronto. Además, el que tenga pendiente recibirlo, que lo hagan lo antes posible, para que lo atiendan con frecuencia y así haya estabilidad en sus vidas.
"Eshu le roba el okpele a Orúnmila". Tener deudas con Eshu causa problemas y se corre el riesgo de que esta deidad le haga trampas a la persona, al punto de que se le cierren todos los caminos. Se recomienda darle de comer a Eshu ofrendando ñame machacado con epó, y sacrificarle el animal que pida en consulta.
"Orúnmila consagró a Eshu en Ifá". Los hombres que han sido escogidos por Orúnmila para consagrarse como awoses deben organizarse y acelerar el proceso para llegar a dicho ritual. Igualmente el mensaje es para aquellos babalawos que tienen pendiente consagrar en Ifá a sus ahijados.
Se deben evitar las peleas y conflictos con los hijos de Eshu. Si siente que la balanza se inclina hacia ellos y usted pierde algo, no se preocupe que Eshu se lo compensará doblemente.
Hay que evitar comer grasas para controlar los desajustes en el colesterol, los triglicéridos y otros problemas sanguíneos. Igualmente las personas con problemas de diabetes deben cuidar su salud.
Se debe tener especial cuidado con las piernas y la vista.
Serán días de pruebas espirituales, por ello debemos tratar de vivir apegados a las reglas morales, las buenas costumbres y el humanismo. Recordemos también que las malas experiencias nos sirven de aprendizaje y fortalecen la base donde nos podemos apoyar para perfeccionarnos.
El odu que Orúnmila nos da en esta oportunidad habla de trampas y robos, hay que tener cuidado y no confiar demasiado en las personas dudosas.
Orúnmila dice que hay que estar alerta porque hay posibilidad de peligro por la propia cabeza de las persona, esto significa que, por descuido o negligencia, algunas personas pueden estar en peligro de muerte o puede sufrir pérdidas importantes.
Este signo habla de muerte por aplastamiento o sofocación. Hay que evitar entrar en canales, túneles, zanjas o huecos hechos en la tierra. También tener cuidado al manejar para evitar volcamientos.
Hay que hacer ebó para evitar una pérdida importante de dinero.
"El perro perdió un cargo por llegar tarde". Hay que evitar perder el tiempo, en especial si otros esperan por nosotros y la cita es importante.
Los babalawos no pueden ser descuidados con su aspecto físico, siempre deben estar bien vestidos y sus casas deben estar ordenadas y limpias. De ello dependerá su prosperidad y estabilidad, además siempre tendrán la bendición de Obatalá.
Este odu habla de los Abikú, espíritus que viven temporalmente en la Tierra, y llegan a través de los niños recién nacidos. Las mujeres que están en estado deben hacer ebó para evitar pérdidas de sus hijos.
"Oberenibate murió al tener a su hijo". Los olorisas o babalawos que van a consagrar a sus ahijados, deben hacer ebó o realizar iniciaciones a las madres de estos, antes de las ceremonias. Este es un acto de responsabilidad que brinda protección y fortaleza espiritual a las progenitoras, además de enaltecer a los nuevos consagrados y a sus familias.
"Ogún jura luchar las guerras de Orúnmila". Los sacerdotes de Ifá deben ser responsables en el momento de la consulta, y no hacer adivinaciones a medias. Deben estudiar constantemente para fortalecer sus conocimientos y llevar una vida apegada a las reglas de la moral y la ética de Ifá. Esto será recompensado por Ogún quien ha prometido evitar que las guerras lleguen a Orunmila y a sus descendientes.
Para abrir los caminos a la prosperidad hay que hacer ebó y pedir a Olodumare y a Oduduwa a través del sol.
Hay que alejarse de la promiscuidad. Algunas mujeres tendrán una actitud demasiado liberal en torno a tener varias parejas.
Shangó y Ogún limpian a Awo Lodé
"En la tierra Ñaña Biarabique había un babalawo llamado
Awó Lodé el cual andaba siempre andrajoso y apestando,
pues vivía rodeado de perros a los cuales pretendía
enseñarles a hablar. Por esa razón Shangó lo tenía maldecido,
hasta que un día decidió quejarse ante Obatalá por
la existencia de ese awó.
Obatalá entonces le dijo a Shangó que fuese a buscar a
Ogún para que lo ayudara a limpiar aquello, pero que no
le contara la situación al orisa de los metales, y así lo hizo Shangó.
Cuando se dirigían a casa de Obatalá, Ogún se encontró con Orúnmila y este le hizo osode
diciéndole que cuando hablara con Obatalá no le contradijera en nada pero que si él le pedía tierra de su
tierra, le dijese que para eso tenía que ver a Shangó.
Cuando Ogún llego a casa de Obatalá empezó a cantar un
canto relacionado con Awó Lodé y su estado, por lo que
Obatalá le preguntó que por qué cantaba aquello y Ogún le
narró lo relacionado con Awó Lodé.
Ogún y Shangó partieron para la casa de Awó Lodé y este
se asustó al verlos llegar. Trató de esconderse, pero
Shangó lo agarró y le quemó las ropas andrajosas que tenia
puestas, amarrándolo luego durante siete días.
Awó Batafun Rosó vivía al lado de Awó Lodé y notó que ya
no había pestilencia en aquella casa por lo que se dirigió a la
misma con el fin de investigar, encontrándose allí con
Shangó y Ogún a quienes les preguntó qué pasaba, y ellos
le contaron todo lo sucedido.
Entonces Awó Batafun Roso les dijo que lo soltaran y le
regaló dos gallinas para que le rogaran la cabeza.
Las personas de las tierras vecinas, enteradas de lo que
allí había pasado vinieron a la tierra Ñaña Biarabique, y
viéndola tan limpia y bonita, quedaron maravillado por lo
que quisieron venir a vivir allí.
Pasados unos días, Obatalá tomó el camino a la casa de Awó Lodé
y cuando estaba por llegar, Awó Batafun Roso lo vio, le salió al
paso, y después de darle moforibale le contó la forma en
que había vivido Awó Lodé, tras lo cual Obatalá le dijo que él no
iría a esa casa, pues no resistía un lugar donde hubiese peste,
porquería, suciedad y abandono, y así pensó en regresar.
Awó Batafun Roso le aclaró de inmediato que ya todo eso
había pasado, pues Shangó y Ogún lo habían cambiado todo, reinando ahora en casa de Awó Lodé, la limpieza y la
pulcritud.
Así Obatalá llegó a la casa del awó, felicitó a Shangó y a Ogún
y le dijo a Awó Lodé: "esta es la forma en que tu tienes
que vivir para que te sientas bien y vuelva a ti la
prosperidad".
Reflexión sobre esta historia:
Los babalawos son los representantes de Orunmila en la Tierra, y es por ello que deben manifestar ejemplos de humildad, ética y buenos principios. La pulcritud en el cuerpo y el espíritu son parte del estandarte que todo awo debe llevar en alto con orgullo, para asumir una digna posición en la sociedad y ganarse la confianza de las personas que acudirán a sus casa en busca de la ayuda que Ifá les brindará.
Obatalá es llamado "el orisa de las vestiduras blancas", y es el primero en darnos un ejemplo de pulcritud espiritual, porque a través del color blanco en su ropaje nos envía un mensaje en torno a la importancia de mantener nuestras mentes y cuerpos puros, lo cual se traduce en salud y prosperidad.
Esta sección es un aporte del Egbe Ifá Awon Omo Orunmila